EN LA GRILLA

*MALOVA y Vargas se cruzan en el caso Uber

*También en las policías hay obvias diferencias

*El secretario Osorio Chong está hoy en Culiacán

FRANCISCO CHIQUETE

Las etapas finales de los gobiernos suelen ser de desconcierto. Algunos funcionarios se apresuran a hacer lo que no hicieron, otros buscan tapar los hoyos que dejan; la mayoría sueña con el milagro de la repetición, cunde el nerviosismo y la incertidumbre, y la función no se cumple cabalmente.

Pero hoy además de esas manifestaciones estamos viendo unos cruces terribles de posiciones, de acciones que trascienden al público, y afectan actividades muy importantes para la entidad y para cada uno de los municipios.

Que se crucen las líneas entre un secretario de Agricultura y un secretario de Finanzas es normal, incluso cuando los gobiernos van empezando. Cada quien defiende sus posiciones y llegan a protagonizar enfrentamientos abiertos que obligan a la intervención del. Gobernador en turno.,

Pero que se dé un cruce como el que provocó Uber, la empresa transportista disfrazada que negoció con el secretario general de gobierno, anunció su operación casi inmediata basada precisamente en la negociación con el propio Gerardo Vargas Landeros. La mención de estos encuentros no fue suficiente para que se consiguiese el aval del gobernador, quien por el contrario, advirtió que apoyará a los concesionarios sinaloenses del transporte público.

¿No le avisó Gerardo Vargas al gobernador de estas negociaciones? ¿Consideró innecesario llevarle un asunto de ese nivel? Es difícil creerlo porque Vargas ha sido siempre un funcionario que cuida mucho la relación y el trato con “el jefe”, como dice cada que se refiere a Malova.

¿Reconsideraría el gober su posición tras la petición de los dirigentes del transporte organizado de Sinaloa?

Porque hasta el momento la secretaría general de gobierno no ha desmentido a Uber, que por otra parte ya se dio el lujo de retar al gobierno: no necesitamos la autorización del gobernador para operar y lo vamos a hacer en la fecha anunciada. Una gran arrogancia ante un gobierno que como el boxeador afectado, entra recibe y sale.

Lo peor del asunto es que mucha gente, por mera animadversión con el gobernador, está celebrando el reto, apoyando a la empresa, que fortalece su imagen pública incluso entre gente que realmente no sabe cómo opera ni qué tan benéfica o qué tan perjudicial puede ser para la comunidad.

Es más segura porque los taxistas nos roban, nos violan y nos matan, dijo una valiente y brava internauta que tiene sus razones para odiar a Malova y toma partido por todo lo que sea enfrentar al gobernador. A decir verdad, no hay casos de esos en Sinaloa. Hay delitos cometidos a bordo de los taxis, pero no es una constante.

Los taxistas contribuyen también al generarse una mala fama con el abuso en los cobros. Mazatlán es especialmente notorio: por estos días el cobro mínimo por dejada es de cincuenta pesos y de ahí para arriba, pero no gradualmente, sino en escalada. Y luego en las temporadas altas sólo les falta el parche en el ojo o el pasamontañas a la hora de cobrar.

¿Pero qué es Uber? Es una empresa, no una asociación de nada. Es un negocio que pone a trabajar a dueños de vehículos, cobra por adelantado y después las liquida. El dinero que hoy se queda en manos de los taxistas o de los concesionarios, se va a otros lugares, incluso al extranjero- Es una empresa por supuesto con fines de lucro y sí se dedica al transporte, de modo que debe someterse a lo que dice la ley. Brindar transporte a terceros es hacer transporte público, aunque sea mediante un acuerdo entre particulares. Exactamente ese es el funcionamiento con los taxis, con los autobuses, los camiones, el transporte de carga y de mercancías.

El servicio de Uber es eficiente y barato, efectivamente. En ciudades grandes como Guadalajara o el Distrito Federal, brinda una sensación de seguridad ante la indefensión por la delincuencia que ahí sí está infiltrada en grandes sectores del servicio, aunque ya se han denunciado casos de agresiones, robos y maniobras para alterar los cobros. Al menos en Mazatlán el servicio de taxis contratados por teléfono es seguro y eficiente, excepto como en todas partes, en temporadas pico y en el área de los cobros, que aquí nunca se han podido regular.

Pero será asunto que se ventile en los tribunales. Lo llamativo es cómo hasta una controversia tan elemental exhibe al gobierno del estado y lo pone en un predicamento.

TAMBIÉN LAS

CORPORACIONES

El domingo, las armas municipales se cubrieron de gloria. Delincuentes desconocidos intentaron levantar a un ciudadano, pero se encontraron con que había una patrulla cerca que lo impidió, los persiguió y al final los obligó a abandonar dos vehículos que se habían robado para seguir huyendo. No los pudo detener, pero la acción ahí quedó, divulgada oficialmente por la Policía Preventiva Municipal, cuyo titular Juan Murillo Rojo tuvo la delicadeza de acreditar la participación de la Policía Ministerial del Estado en los heroicos hechos.

Pero resulta que al subprocurador Jesús Sánchez Solís no le gustó la historia e hizo pública su propia versión: no hubo tal levantón, no hubo tal balacera, no hubo tal persecución. No hubo más que un grupo armado que por incapacidad se quedó sin carro (se estrellaron contra una banqueta o una barra de contención de un estacionamiento y se les rompió la llanta, por lo que salieron, dispararon para amedrentar conductores y quitarles el vehículo. En esos disparos fue que hirieron accidentalmente a dos personas, quienes se fueron a recibir atención médica por sus propios medios.

Un nuevo caso de cruces y enfrentamientos. Suponiendo que cada quien tenga parte de la razón, o incluso que Sánchez Solís diga la verdad y nada más que la verdad ¿qué motiva esa aparición pública para contravenir algo que ni siquiera estaba en el candelero o que no mejora con la versión definitiva?

Son evidentes los enfrentamientos internos, los cruces de posiciones que ahora, con la inminencia de la salida, ya no se enmascaran como pasaba antes, sino que simplemente se dejan ir a como se van sintiendo. Lo peligroso del asunto es que aquí son los que manejan la seguridad en sus diversas áreas.

Más grave cuando es Murillo Rojo quien ejerce en Mazatlán el llamado Mando Único. Para eso lo mandaron y por eso lo han sostenido ahí a pesar del cambio de gobierno municipal. ¿Para qué inventarse una historia así, que ni siquiera tiene un final efectivo? ¿Por qué hay diferencias tales que provocan el balconeo de esas diferencias profundas de criterio?

No cabe duda que se le está acabando el agua al bule y en ese microcosmos ya no se respira igual.

EL NUEVO SISTEMA

DE JUSTICIA PENAL

Hoy está en Culiacán el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para inaugurar el nuevo edificio de justicia construido en la capital del estado. Con ello se cumple el compromiso de disponer de todos los espacios necesarios en la entidad, para que las reformas legales puedan ser una realidad en esa materia.

El compromiso era tener todo listo en este año, y aunque se retrasó la sala de Culiacán, prevista para junio, tres meses son peccata minuta. Ya está lista para operar.

Es previsible que en los encuentros se vuelva a abordar la situación de seguridad en Sinaloa. Más allá de lo que se haga en los discursos públicos, el secretario de Gobernación debe traer consigo las cifras, los datos duros de la entidad. En las ceremonias por supuesto, se hablará de lo que se ha avanzado, lo que se ha construido, lo que las estadísticas dicen en el país y en Sinaloa. El quinto lugar nacional en reducción de tendencia en homicidios, la pertenencia al ten

top de los estados con menor criminalidad, la participación de la federación y el estado en estos logros, la colaboración que se agradece, la coordinación que se ofrece sin condiciones.

Pero en privado, esperemos, el lenguaje será más objetivo, más útil para la causa de la seguridad, con los problemas que no cejan, la infiltración de cárteles, el enfrentamiento con los que ya estaban, el creciente número de muertes violentas y por supuesto, la manera de enfrentar todo esto para que esas estadísticas tan positivas, terminen por parecerse a la realidad.

ARRANCA EL CARNAVAL

El director del Instituto de Cultura de Mazatlán, Raúl Rico González, dio a conocer ayer las convocatorias para participar en los diferentes reinados y demás actividades del Carnaval en su edición 2017.

Es un paso natural. La fiesta se desarrolla durante la última semana de febrero, de modo que es necesario ganarle tiempo al tiempo y desempolvar los artilugios que dan brillo a la fecha más emblemática de la ciudad, empezar a saltar obstáculos (el dinero no es la vida, pero pesa un montonal), de modo que las acciones de organización deben arrancar tradicionalmente entre septiembre y octubre.

En esta ocasión sin embargo el arranque tiene una característica especial: termina una administración y empieza otra. Normalmente esto genera celos, enfrentamientos, los enconos de las campañas políticas se reflejan hasta en las facilidades administrativas para el equipo entrante o éste llega con telarañas. Por fortuna hoy no ha sido así. Es una de las primeras actividades concretas de la transición en que los asuntos se manejan con naturalidad, con apertura que seguramente van a redundar en la buena organización y mejores resultados de la fiesta.